Amiga1: Lo que yo no puedo creer, boluda, es que es el tipo más cariñoso con el que estuve.
Amiga2: Y, sí.
Amiga1: Qué garcha. Justo el más cariñoso tiene que ser casado.
Amiga2: Por eso es cariñoso. Si fuese soltero sería un boludo más.
sábado, 24 de mayo de 2008
Oído en un bar
viernes, 23 de mayo de 2008
Muda
Dodecálogo de las cosas que, en distintas ocasiones y a diferentes personas, nunca me animé a decir:
1. Te estoy esperando.
2. ¡Estás celoso y sos inseguro!
3. Nunca te voy a perdonar pero, un día, me voy a olvidar completamente de vos.
4. No me importan tus cosas de valor, ni tu ropa, ni tu billetera pero no te das cuenta.
5. Prefiero un buen amigo a un pésimo novio.
6. No vamos a durar mucho más.
7. Creo que voy a regalarte una brújula.
8. Te quise bien pero ya no te quiero.
9. Nada es relativo ni circunstancial. Todo es definitivo.
10. Tengo miedo.
11. No me lastimes.
12. Quedate conmigo.
La lista sigue y son más cosas las que no dije que las que dije.
Qué compulsión por quedarme callada cuando tengo que hablar.
Someone, the only one
That someone who needs someone
A loving some
To care for them, to care for them
Just that someone
Science of silence
miércoles, 21 de mayo de 2008
Enjoy the silence
If you wanna spank me, it's ok for me.
But, please, you must remember your promise:
You'll never hurt me, again.
When time goes crawling by.
The moon just went behind a cloud,
To hide its face and cry.
I'm so lonesome I could cry.
lunes, 19 de mayo de 2008
Caro Michele/25
Volví a escribir. Estoy volviendo de a poco. Pienso más de lo que escribo, pienso más de lo que siento, pienso más de lo que leo. Así va, por ahora y hay tantas cosas en las que pensar, en tantas direcciones, que, en algunos momentos, me parece que la cabeza se me va a partir. Y claro que pienso en el futuro cercano pero también pienso, quizás demasiado, en el pasado.
La mayoría del tiempo pienso en el presente. Están pasando cosas de lo más extrañas. Ni malas, ni buenas. Sólo raras. Estoy descubriendo algo mío, algo que no sabía que tenía. No me conozco, ahora. Ni por dentro, ni por fuera. Y no estoy muy segura de estar madurando ni de haber dejado de tener miedo porque si tengo que decirte la verdad, la verdad más sincera, estoy más asustada que antes pero esta vez, no me paralizo. Esa es una gran diferencia. Es una buena diferencia.
Pero, casi todos los días, me encuentro teniendo que tomar alguna decisión, definiendo cosas: lo que quiero y lo que no, lo que puedo y lo que no, lo que me gustaría y lo que no tiene chance. La mayor parte del día no estoy segura de las decisiones que tomo y ya hay unos cuantos enojados por eso, porque cambio de idea, porque no respeto lo que digo, porque no cuento lo que hago o porque lo cuento demasiado. Pero yo nunca cuento todo. Nadie, nadie sabe todo. Es muy difícil poder contar lo que uno mismo ignora.
Hay muchas cosas que se me pierden, hay muchas otras que no las entiendo.
Hay días que me siento terriblemente sola y hay días en que siento que vivo entre demasiada gente. Los extremos, todo el tiempo.
Pero me doy cuenta de algunas cosas. Cosas de las que no muchos se dan cuenta.
Todas las vidas de las personas tienen una forma.
En estos días, me di cuenta que la forma de mi vida no encaja en las formas ajenas. Y es bastante tranquilizador, por un lado, que así sea pero, si tomás distancia y mirás, la tranquilidad se transforma en desgarro y ya no estoy para andar desgarrándome.
Tampoco estoy para hacer demasiado esfuerzo. Estoy cansada, me duele el cuerpo, ya no tengo la misma fuerza que antes. Y sé que, seguramente, decidiendo esto me pierda de alguna cosa maravillosa pero si hay que hacer un esfuerzo sobrehumano, si hay que agotar hasta la última gota de paciencia y amabilidad, no sé si vale tanto la pena.
También, se me aclaró un poco la cuestión de la distancia y no hablo de distancia en metros, hablo de la otra distancia, la que se pone entre uno y otro. Me da tristeza. Mucha más de la que creía.
Ves? Una epifanía detrás de otra.
No soporto la distancia, ya no puedo hacer el mismo esfuerzo de antes, no logro encontrar la forma complementaria a mi forma en tantos ámbitos de mi vida y encima, ahora, recién ahora, se me hace evidente, de una forma tan repentina que me resulta increíble, saber a quién le importa algo y a quién, no.
Y no dejo de preguntarme, a cada minuto, con cada decisión que tomo, por qué resulta todo tan complicado, tan difícil, tan trabajoso. Por que no hay voluntad ni buena predisposición que valga. No hay buena intención ni un solo y puto momento de empatía que no tenga algo escondido.
Y yo no sé especular. Y no quiero aprender, aunque sea lo más conveniente. Porque en eso es en lo único que me conozco, Migue. Es en lo único que no cambié. Es una de las pocas cosas que me interesa cuidar.
Es tan raro sentirse solo, rodeado de gente. Es tan raro estar solo en una multitud. Y no la voy de santa, te lo juro, que mis buenas cabronadas me mando y hasta estoy haciendo cosas que me prometí que nunca volvería a hacer pero me resulta todo tan extraño que no logro anticiparme.
A lo mejor, no está tan mal dejar que te pase la vida por encima. Asumir los riesgos de terminar cayendo parada o que me revuelque la ola, si total, las cosas suceden igual, para bien o para mal.
Es esto: estoy caminando con zapatos nuevos. En algún momento, los amoldaré a mis pies. Espero.
En la película de hoy, bajan a un chico de un tren. Por la ventanilla, se asoma la chica que conoció en el viaje. La chica llora. Es un país desconocido y sólo saben sus nombres.
La chica le pregunta qué le pasa.
El chico le contesta: "Te lo diré la próxima vez que nos veamos."
Ella asegura: "Sí, me lo dirás."
Me gustaría tener la seguridad, alguna vez, de saber que habrá próxima vez. Por ahora, todo es demasiado fugaz, como las estrellitas de Navidad.
All the way to Reno, losing my religion.
Not everyone can carry the weight of the world.
Felicidad
Hicimos burbujas de jabón y su risa de un año y medio fue lo más parecido a la felicidad que viví hasta ahora.
Las perseguía y las tocaba con un dedo. Decía: plin!
Cuando las burbujas desaparecían, me miraba.
IayIay, no tá! One tá! IayIay!
Y yo volví a soplar despacito por el círculo enjabonado.
IayIay soy yo.
De todos los nombres que tengo, es el que más me gusta.
jueves, 8 de mayo de 2008
Espejo
Que la mayoría del tiempo intentás no dar pena y que a veces, les hacés creer a todos que tenés la espalda más ancha y más fuerte y que si te pegan, no te duele.
Que no llevabas la cuenta de todo el tiempo que había pasado desde la última vez que te trataron con suavidad, con cariño. Y que te habías olvidado cómo se sentía eso. Y ahora, que te volvió el recuerdo, comparás y comparás para atrás, porque no te perdonás las metidas de pata y al mismo tiempo, estás cada minuto midiendo lo que hacés y decís, para no meter la pata, de nuevo. Esto no es vida, así, che.
Que aguantas casi todo, con ironía y haciendo chistes.
Que tenés miedo pero no se te nota.
Que hay días, como hoy, en donde todo se tiñe de un color amargo, más amargo que tu humor al despertarte.
Que la mayoría del tiempo, te obligás a decidir, a querer, a comer, a pensar, a dormir, a vivir.
Que te guardás más de lo que deberías.
Que en estos días, como hoy, como ayer, te sentís sola, fané y descangallada.
Te da miedo la gente. No te dan miedo las personas. Pero las personas son difíciles de conocer y vos lo sabés bien, porque sos la primera que no se deja conocer, nunca, del todo.
Te viste unas canas nuevas. Alguna arruga. Te sacudiste un poco el culo y lo notaste caído. Suspiraste.
Sabes que mañana te vas a levantar, porque siempre te levantaste, y vas a hacer todo lo planeado durante el día. Cumplís con tus obligaciones, siempre. Con tu palabra, casi siempre.
Te duele el cuerpo pero es un dolor tan antiguo que ya no podés decir exactamente dónde te duele y ni siquiera estás segura de que sea el cuerpo lo que te duele.
Pensás en cuánto tiempo falta para que termine la tristeza porque un día tiene que terminar.
Te acordás de Styron: "Mi malsana tristeza, una marea tóxica e inenarrable, una forma de tormento, un trance de malestar supremo, el desvalido estupor, la vejación del insomnio, una forma de repudio derivado del autoaborrecimiento (distintivo señero de la depresión), ese lóbrego y tenebroso talante del color del verdín, el cataclismo inmediato que conmovía mi ser, la voz de la depresión, mi asedio, la espiral descendente, inmensa y dolorida soledad, una tormenta de tinieblas, gris llovizna de horror, la muerte soplando sobre mí en frías ráfagas, la desolación, el horror como una niebla compacta y venenosa. Se ha desvanecido cualquier sentimiento de esperanza, toda idea de futuro, es la desesperación lo que apabulla mi alma, una situación de herido ambulante que vive pegado a su lecho de clavos dondequiera que vaya, moviéndose de tortura en tortura, ordalías indistinguibles de nebuloso horror, este suplicio sin fondo, un simulacro de todo el mal de nuestro mundo, la desesperación más allá de la desesperación." Y pensás que estás mejor que antes, pero cuando te toca un día como hoy, te pegás tal julepe, que no sabés para dónde correr porque no podés volver diez meses para atrás. No querés. No debés.
Mañana se te va a pasar, porque siempre se te pasa y si no se te pasa, lo sabés, lo vas a esconder atrás de una ropa de payaso, de unas capas de maquillaje, del flequillo, porque vos no das lástima, al menos, no das lástima adrede. No sacás provecho de ella. Vos no sos moneda.
No pedís. A veces, das más de lo que deberías. Y de lo que otros quieren o necesitan. A lo mejor, es hora de empezar a pedir. A los gritos o como te salga. Empezá.
Escuchaste todo lo que te dijeron hoy y ayer y antes de ayer y antes de antes de ayer. A veces, escuchás demasiado. No deberías prestar tanta atención pero tenés algún instrumento descalibrado en la cabeza y todo pasa, todo se queda grabado. Format C.
No sabés lo que querés. No tenés proyecto a largo plazo. Caminas día a día y los días pasan, uno atrás del otro, rápido, cada vez más rápido.
Estuviste triste. Probablemente, algunos otros días, estés triste y nadie lo note, salvo los que estén muy atentos, que ya sabés, son pocos. Porque sos así. Andás con eso de que cada uno tiene lo suyo y para que sumar lo de otro. Y se los aplicás a todos, menos a vos.
Y estás cansada, porque vos, algunos días, estás muy cansada. No parece pero estás muy cansada. No se sabe bien por qué ni de qué.
Y necesitás, como cualquiera, que te digan cosas lindas y que te traten bien; que te digan un piropo o que te extrañan o que te quieren o que les gusta estar con vos; que sos divertida y buena y muy inteligente y hermosa; que te lo digan aunque sea mentira, que te convenzan, que te lo hagan creer tan bien, que te asombres de creerlo y te dé risa. Que sos una mala torpe, una mala de sitcom. Una maldita, como tantas otras, adorable. Y que eso también te provoque risa.
Y que de tanto reírte, te duela la cara, la panza, los brazos, las piernas, como cuando te hacían cosquillas.
Te vas a dormir con la tripa hecha un nudo. Pero pasará, ya pasará. No sabés cómo. No sabés quién. Siempre que te vas a caer, alguien te sostiene. Será jueves todo el día. Vas a sobrevivir, ya sabés.
No sos la única, che. Hay millones de personas, en este mismo momento, que se sienten como vos.
Andate a dormir. Mañana será otro día y hay que afrontarlo con alegría.
De dónde la vas a sacar, quién lo sabe.
Pero, nadie sabe nada, nunca. Y vos, menos.
Que sueñes con los angelitos, menos, con este diablito.
Todo eso te dijo el espejo, esta noche, little speedyhead.
sábado, 3 de mayo de 2008
Caro Michele/24
Es como cuando te das cuenta de que alguien no te quiere, Migue. Se lo ves en los ojos, en el cuerpo. Vos sabés que yo me doy cuenta fácil. Con los años, aprendí a descubrir "eso", cada vez más rápido.Pero así como afiné la puntería para esas cosas, me olvidé de otras.
You can't see what I'm thinking of.
De las cosas "mostro". Esas cosas que, a lo mejor, te dice alguien al pasar. Alguien que te cae bien, que te aprecia, inclusive alguno que te quiere. Ponele que alguien te dice "descolado mueble viejo", como gracia, en chiste y a vos se te clava una espina en el pecho y si cerrás los ojos, te acordás que eso ya te pasó. Que esa era la forma que alguien, uno que fue importante -quizás demasiado importante-durante un tiempo, tuvo de quererte. Y esa cosa "mostro", el parecido entre esa frase y la antología que podés hacer de las frases que ese alguien-quizás demasiado importante-solía usar para demostrarte su cariño.
Inevitablemente, vas hacia atrás. Te acordás que la primera vez que escuchaste una cosa "mostro", te causo gracia. La segunda también. Al año, te confundía un poco. Dos años más tarde, ya empezabas a creer que eras eso, una frase semi graciosa/agresiva y tres años después, estabas absolutamente convencido de que no eras otra cosa más que eso que te decían: "descolado mueble viejo", por ejemplo.
Lo peor que puede pasarte es que el recuerdo te vuelva con tanta fuerza, te resulte tan vívido que te den ganas de llorar. Y que ese, el quizás demasiado importante, el que reina (todavía!) por el terror -que te convencés cada vez con más fuerza que pasó a la historia,que ya no existe- se haga presente, tome cuerpo y se convierta en el monstruo de tus pesadillas.
El monstruo que te va a agarrar y te va a dejar hecho pedazos, desparramado por el piso, roto en partes tan chiquitas que algunas hasta van a perderse.
Pero lo peor no es la aparición de monstruo. Lo peor de todo es que sabés que de esas partes tan chiquitas, de esos añicos tuyos, no quedaron rastros. Y por más que intentaste recuperarlos durante una década completa, no los volviste a encontrar.
Entonces, vivís atajándote. Cuando llega uno, otro, cualquier otro, uno que te dice que sos la cosa más preciosa que vio o tuvo en su vida, vos no lo podés creer.
Y no importa que te lo firme ante un escribano, que traiga testigos, que te lo diga jurando sobre los Santos Evangelios, no hay forma de convencerte. Y no te das cuenta del por qué hasta que una cosa "mostro" aparece y de la nada, te devuelve a esa época en dónde vos pensabas que la forma de quererte debía ser así. Un poco como los golpeadores y golpeados que piensan que los golpes son una forma de demostrarse cariños. (Ah, sí. Hay algunos que arden por magullones, pero hablemos de gente como nosotros, apenas unos perros cagados a patadas con miedo de la mano nueva que le quiere dar de comer.)
Cuando volvés a la realidad, cuando te alejas de todos esos recuerdos que creías que no tenías, no podés evitar preguntarte por qué lo mejor que alguien te puede decir es una cosa "mostro". Y tenés miedo porque ya sabés que sos el único animal que tropieza dos veces contra el mismo escalón. Pero no le podés echar la culpa a nadie. ¿Quién tiene la culpa de tus recuerdos? ¿Quién tiene la culpa de tus elecciones, de las cosas que te gustan y te disgustan, de todo lo bueno y lo malo que tus oídos hayan escuchado?
Nadie tiene la culpa. Nadie que te conozca lo suficiente, pero vamos, aquí la paradoja: cuando la cosa "mostro" aparece, no querés que nadie te conozca un poco más y así no va.
Una vez, leíamos a Alfonsina Storni, te acordás. Teníamos como dieciseis años y llegamos a ese poema que termina diciendo "yo necesito un sol que me disuelva" y vos te pusiste a reir y a mi se me hizo un nudo en la garganta.
Vos dijiste que nadie se endurecía tanto y yo pensé que la pobre Alfonsina se debería sentir de hielo.
Moments that I have shared with you.
Tengo miedo, Migue, a veces. Tengo miedo de convertirme en alguien de hielo. Porque cuando la cosa "mostro" aparece, cuando el monstruo toma cuerpo, no me sale otra cosa más que la distancia. Y me voy tan lejos, tan adentro, aún sin querer irme. Tan lejos que a veces, ni yo sé bien por donde volver.
La mayoría del tiempo, vos sabés, pienso que siempre pasa lo mejor que puede pasar. A veces, creo que uno se pierde de muchas cosas por irse tan lejos.
A lo mejor, habría que escuchar menos. A lo mejor, uno tendría que limitarse a comprobar empíricamente las cosas. Seguramente,dolería un poco más pero no dejaría lugar a las dudas.
¿Qué es lo que los demás ven de uno, Migue? ¿Alguna vez te preguntaste eso? ¿Qué nos animamos a mostrar? ¿Qué leen los demás en nosotros?
Ya sabés que resolví desde hace un tiempo que, como sea, mi vida va a ser cada día un poco mejor aunque a los demás no les guste; aún cuando los que sé que me quieren bien y mucho -y que son retribuidos en cantidad y calidad, de la misma manera- piensen que me equivoco.
God knows how I adore life when the wind turns on the shores lies another day. I cannot ask for more.
Porque las astillas que perdí, no las voy a recuperar. Y porque así, emparchada, zurcida, pegada, así como estoy, soy lo mejor que puedo ser. Conmigo y con los otros.
So do what you're gotta do and don't misunderstand me. You know you don't ever have to worry 'bout me. I'd do it again.
Alguna vez, no me tendrían que dejar escapar. Algún día, voy a dejar de correr.
But it's all just a show
A time for us and the words we'll never know
And daylight comes and fades with the tide
And I'm here to stay
Todavía puedo leer los ojos, Migue. Qué castigo.
We swim with sharks
And fly with aeroplanes out of here.
I will try not to breathe
This decision is mine. I have lived a full life
And these are the eyes that I want you to remember.
No es tan terrible, Migue. Fue la impresión de saber que el monstruo sigue ahí. Algún día, habrá coraje para matarlo del todo. Algún día. Pronto.
No me arrepiento de un solo día de toda esta vida, monstruo incluído. Pasará, ya pasará, la espina, pasará.
I'm not scared. I'm outta here.
Daysleeper.
Daysleeper.
martes, 29 de abril de 2008
Mantra
Repetir todo el día, toda la semana, todo el mes, todo el año.
(Jé. Otro Miguel. The one I love)
domingo, 27 de abril de 2008
Ruido
Todos seremos más felices, estaremos mejor, nuestra vida será buena. Son decisiones acertadas. Cuidan a los otros y me cuidan a mí. Están pensadas para que nadie termine sufriendo ni salga lastimado. Para que ni el menos involucrado, si llegase a enterarse, pudiera salir lastimado.
Y sin embargo, aún con la convicción de haber decidido lo mejor para todos, habiendo tomado las decisiones por las que la gente que me quiere, mucho y bien, me felicita; siento una angustia horrible. Una angustia de mierda. Eso. Y la cabeza me hace mucho ruido. Y otra vez, sin dormir.
Dar un paso adelante, retroceder, dar un paso al costado, quedarse quieta, no dar un paso en falso. Mucho ruido. Mucho. ¿Si estoy contenta con las decisiones que tomé? No. ¿Si creo que tenía que tomarlas? Sí.
Alguien tiene que hacer el trabajo sucio.
Vete, destino.
viernes, 25 de abril de 2008
Caro Michele/23
Pero esta vez no hubieses tenido razón. Sólo esta vez o a lo mejor, a partir de ahora.
Es gracioso.
No. Standing on my own again.
Es aburridor. Realmente aburridor ver cómo se repiten las reacciones. Tenés que sentarte a esperar y una detrás de otra, empiezan a aparecer reacciones que ya sabés que van a venir. Y ni siquiera te detenés a preguntar o preguntarte por qué. Ya lo sabés. A lo mejor es una señal de madurez. Que nada te sorprenda, digo. Perder la capacidad para sorprenderte, en algún punto, es un alivio. Porque si la veías venir, no te sorprende.
No como la primera vez que te dicen "necesito tiempo para pensar" y vos sabés que no hay "tiempo para pensar" y "tiempo para hacer", que se piensa todo el tiempo, que no se puede parar de pensar por más que uno quiera.
Que ese tiempo no es más que la forma elegida para esconderse detrás de una pequeña y trillada frase estúpida, por quién se las va a tomar o ya se las tomó de tu vida para siempre.
I know where I marked the signs.
Claro, la primera vez es un puñal en el medio del pecho. La quinta vez, no necesitás que nadie te diga nada. Experiencia. Madurar. Y el esternón con un callo, porque cuando te dan muchas veces en el mismo lugar, las pelotas que cada vez te duele más. Cada vez te duele menos. Se te arma un callo y ya no tenés sensibilidad ahí, porque, vamos, no hay que ser licenciado en filosofía kantiana para entender como son las cosas. Con dos o tres repeticiones, te alcanza.
'Cos you're my bittersweet bundle of misery
Ahí te das cuenta de que al final, todos somos más o menos parecidos y te empezás a andar con más cuidado, aunque siempre está la posibilidad de dar un paso en falso.
Algunas costumbres nunca se pierden.
Y no te rías cuando digo esto, pero sí: la vida está repleta de costumbres. Te acostumbras a desayunar o a no hacerlo; a visitar la tumba de tu padre una vez por año o a no ir nunca más; a comer con tu familia, los ravioles del domingo; a sentarte al lado de la misma persona en una clase; a hablar con tu compañero de trabajo; a lavarte las manos antes de comer; a recibir una carta dos veces por mes o quince mails por día o un sms cada dos minutos.
A andar pegado con otro -pero andar pegado no es lo mismo que andar cerca; la diferencia entre una cosa y otra es espeluznante- y un día, zás, te despegaste.
La costumbre debe ser pariente de la eternidad, alguna pariente medio cercana; no te digo hija o hermana pero prima, puede ser.
Porque cuando te acostumbras a algo, a alguien, por más estúpida que sea la costumbre, pensás que va a durar toda la vida.
Vos y yo sabemos bien que nada dura toda la vida. Ni la vida misma. Las costumbres menos. Un día, cambian. No preguntes por qué motivo. Cambian, sin más. En el mejor de los casos, recibís un pre aviso, sobre todo si sos muy joven pero cuando dejás de ser muy joven, ni siquiera los recibís.
Algo cambia. De un día al otro, de una hora a otra, de la noche a la mañana. Y vos pensás "otra vez!" y ni siquiera te ponés triste o te angustiás. Sólo sonreís, te encojés de hombros, decís "y sí..." Y te acordás de esa primera vez que te pidieron tiempo para pensar y de la forma en que, mientras te lo decían, una madrugada de primavera, ponele, juntabas todo lo que tenías a mano que le perteneciera al que pedía tiempo y se lo dabas antes de que se fuera, porque tenías la seguridad completa de que nunca más lo ibas a volver a ver.
Y aprendés. Aprendés para siempre. No te olvidás de ese primero pero te olvidás de los que vienen después, de los que llegaron a decir la ridículez del tiempo y de los que ni siquiera tuvieron que decirlo; de los que extrañaste tanto que no podías dormir y de los que sabés que ni siquiera vas a extrañar. Y sonreís. Y a lo mejor, un día, escuchás tu propia voz, aconsejándole a alguien que se tome ese tiempo que no existe. I say that I'm a phantom airplane that never left the ground.
Nada se detiene nunca. Alguien se detendría a pensar? No. Hay que seguir mientras se pueda porque el tiempo es poco y el camino es largo si querés ir lejos. Entonces no podés, no querés sentarte a ver por qué se quebró una costumbre, dejó de existir, si te aburriste o qué. Seguís, ¿qué más podés hacer? Ponés cara de "Todo bien", pulgares arriba, sonrisa, cara de persona feliz y seguís.
I lost myself in clarity. Memory, leave, leave, leave me.
Pero a veces, algunas noches, algunas mañanas, alguna hora perdida del día, cuando tenés insomnio y se te da por repasar el día que ya viviste y esperar el que, si tenés suerte, vas a vivir, ponés cara de hambre, le decís a tu cerebro "no entendiste nada", como si estuvieras hablando con otro y empezás a pensar hacia dónde vas a ir ahora, porque no te vas a quedar en ninguna parte esperando entender. That's what keeps me, that's what keeps me down, to leave it, believe it. Leave it all behind.
Profecía autocumplida porque ya entendiste. Porque te cansaste. Porque te aburriste. Basada en la experiencia previa, diría JJ. En la experiencia adquirida por las malas elecciones anteriores, diría H. Porque no sabés esperar, dirían mis chicas. Porque no sos tolerante, diría la que todo lo puede, hay que tolerar un poco más. Yo te avisé, diría NN.
Yo sonrío. Esta película ya la ví tantas veces que puedo repetir los diálogos con los actores. La diferencia, esta vez, es que no me voy a quedar a escucharlos. No me hacen falta y creo que no me importan demasiado tampoco. Epifanía. De repente, todo se ve tan claro.
I've had enough, I've seen enough, I've had it all, I'm giving up
I won the race, I broke the cup, I drank it all, I spit it up
I had to teach the world to sing by the age of 21. I wake up (I wake up)
Al final, Migue mío, madurar no está tan mal. Algunas cuestiones no te toman por sorpresa y mejor así. Uno ahorra mucho tiempo. Y salud. Y si tiene suerte, saca algún beneficio mientras la costumbre no se quiebra.
Pero ¿sabés que es lo mejor? Que no tenés miedo mientras tanto. A lo mejor, porque ya sabés cómo va a terminar.
No hay mejor diluyente para las costumbres que el tiempo. Vos entendés, Migue.
Ahora estoy viendo para que lado voy. Estoy bien.
Sin alarmas, sin sorpresas.
Lo bueno de andar siempre con lo puesto es que cambiar de dirección no cuesta tanto.
Nothing could be bring me closer. Nothing could be bring me near.
Los importantes son siempre los mismos. Esos no necesitan ni tiempos para pensar, ni pre avisos, ni nada.
Me da risa. No sé bien por qué. Pero todo, todo, absolutamente todo, hoy, me da mucha risa.
I am the passenger and I ride and I ride
I ride through the city's backsides
I see the stars come out of the sky
Yeah, the bright and hollow sky
You know it looks so good tonight.
So let's take a ride and see what's mine
Singin' la la la la la-la-la la
La la la la la-la-la la
La la la la la-la-la la la-la.
Cantá, Migue. Cantá. Y bailá. Estamos bien. Maduramos.
Tenemos suerte, otra vez. Hay gente que no puede.
Oh, the wake-up bomb!
This hurricane,this lightning storm ,this tidal wave, this avalanche, i'm not afraid.
C'mon c'mon no one can see me cry.
C'mon c'mon no one can see you try.
Imitation of life.
Thats who you are, thats what you could.
C'mon c'mon anyone can see you cry.
miércoles, 23 de abril de 2008
...
Sorry I'm not home right now
I'm walking into spiderwebs
So leave a message
And I'll call you back
A likely story, but leave a message
And I'll call you back
Oh...am I making myself clear?
I'm just a girl
I'm just a girl in the world...
I'm just a girl, all pretty and petite
So don't let me have any rights.
¬¬
miércoles, 16 de abril de 2008
Caro Michele/22
Es un problema la confianza o la carencia de ella, en uno y en los otros. Es un problema no poder relajarse casi nunca y sentir que no encajás en ninguna parte, que no te sabés el juego, que nunca vas a poder jugar.
El mismo tema de siempre pero puedo jurarte que lo intento. A veces, hasta paso por "normal". Lo intento, a lo mejor, más de lo que debería. Quizás, como dice NN, tendría que dedicarme a leer y escribir y nada más porque el resto... es sólo el resto. Hay que aferrarse a los que no son el resto, a los que hacen el aguante. No hay mucho más: fantasmas, fantasías.
Nudo, Migue. En la garganta, en el estómago, en la cabeza. Nudos y más nudos y cada vez todo parece más complicado de desanudar.
Y la cara de H, cuando se le nota en la expresión, mientras hablo que es claro y notorio que no voy a poder con la madeja y que estoy enredando los hilos cada día más. Fuck.
Mi intuición no me deja en paz. Esto de saber las cosas antes de que sucedan, Miguel, qué castigo.
Tengo un día Joy Division. Lo combato bailando. Bailo y bailo e intento, como algunas otras veces, escaparme de lo que pienso pero hoy nada de eso da resultado.
El runrun de la cabeza no me deja en paz.
Es cortito lo de hoy.
A lo mejor, podés hacer algo por mí, desde ahí.
Hoy también te extraño más que otros días.
No es un día tan frío como antes de ayer pero estoy congelada.
Voy a dejar algunas cosas. Me da pena. Estoy triste. No entiendo a nadie. No me entiendo yo. Tengo miedo y estoy cansada de tener miedo. De la única forma que el miedo desaparece es desapareciendo yo. Modo caracolito en plena etapa de desarrollo. Vos sabés. Pero... ¿hasta cuándo voy a desaparecerme así? Alguna vez, algo tiene que cambiar. Creo. No sé.
Te escribo, como siempre. Pronto.
True Blue.
martes, 15 de abril de 2008
Darling/2
I've been lost inside my head
Echoes fall off me
I took the prize last night
for complicated mess
for saying things I didn't mean
and don't believe
Believe in me
Believe in nothing
Corner me
And make me something
I've become the hollow man
have I become the hollow man I see?
I see this echoing
You had placed your trust in me
I went upside down
I emptied out the room in thirty seconds left
I can't believe you held your ground
Believe in me
Believe in nothing
Corner me
And make me something
I've become the hollow man
have I become the hollow man I see?
I'm overwhelmed
I'm on repeat
I'm emptied out
I'm incomplete
You trusted me
I want to show you
I don't want to be the hollow man
Believe in me
Believe in nothing
Corner me
And make me something
I've become the hollow man
have I become the hollow man I see?
(Sí. Sí. Bye, bye.)
jueves, 10 de abril de 2008
Caro Michelle/21
Las cosas, a veces, no salen como uno espera y no te hablo de las grandes esperanzas que uno tiene para esta vida; hablo de cosas más chiquitas, casi sin importancia, intentos por zafar de la fuerza casi brutal de la realidad que todos los días se levanta a emputecerte la vida. Pasos al costado, medias vueltas, desapariciones antes de que, de verdad, sea tarde. Sé que me entenderías si pudiera contártelo todo. Sé que estarías conmigo, esta vez y no dirías que me escapo y que tengo miedo y que no me animo y todas esas cosas que solías decir. Y aunque esta vez no es distinta a las otras y en un punto me estoy escapando, tengo miedo y no me animo, el mayor problema es que hoy, a esta hora, estoy viendo todo tan claro que casi estoy sintiendo por anticipado. Y lo que siento no está bueno. Y sabemos bien como son las profecías autocumplidas. Es como cuando la que todo lo puede decía "te vas a caer" y sin embargo, yo seguía en lo que estaba. Entonces, volvía a decirlo. "Te vas a caer" pero yo pensaba que no, que no me iba a caer ni cuando ella lo dijese ni nunca y de repente, zas, estaba en el piso, lastimada y llorando.
Algunas cosas se aprenden.
Nunca tengo claro lo que quiero. No estoy segura de qué espero del futuro, básicamente porque no puedo proyectar a largo plazo después de toda la vida que pasó pero, Miguel, amigo mío, si algo tengo clarísimo es lo que soy y lo que no quiero. Y lo que sucede, lo que está sucediendo, a distancia una situación de la otra, forma parte de lo que no quiero. Y no lo quiero porque no encajo en ese molde de eterna espera, de segundo puesto, de parche para el que no está conforme con lo que eligió. Elegir es un problema. Nunca se puede tener todo. Cada vez que elegís, perdés algo. A mí no me cuesta elegir. Algunas veces, me duele. Algunas veces es todo lo que puedo hacer. Llamémosle Situación A. La fui a dejar al mar. La hice un bollo y la dejé ahí, a que se la lleve la marea. Todo lo que se lleva el mar, lo devuelve a la orilla. Meses más tarde, todavía está dando vueltas y ya no hay margen para continuar. No se puede estirar, ni seguir esperando. No va a cambiar nada. Y entre perder tiempo caminando o perder tiempo detenido, prefiero el movimiento. Duele, claro. Duele más de lo que puede parecer pero alguien tiene que hacer el trabajo sucio de tomar distancia claramente y resignar los potenciales "what if" por la realidad de las cosas y todo lo demás. Lo que pasa es lo que pasa. No hay interpretación posible, no hay manera de que resulte distinto a lo que es. Aunque haya promesas y avisos y lágrimas y lamentos: lo que es, es. Y no hay nada que hacerle. Aceptarlo con tranquilidad y seguir hacia otro lado con lo puesto, que al final, es lo único que tenés. Y quedarte con el buen recuerdo y con la melancolía de lo que hubiera sido si... Potencialmente, todo es perfecto. Potencialmente.
Estoy contenta conmigo, sabés? Me gusta como soy. Me gusta ser rara, es hora de reconocerlo. Me gusta mi costado freak, mi corporativismo manifiesto hacia los que quiero, mi incondicionalidad absoluta hacia los que forman el reducido grupo de gente importante de mi vida. Cada día, me gusto más. Me gusta la forma que tengo de jugar con las palabras, de hacerme la tonta y la viva, al mismo tiempo; de pelear en chiste y no saber responder en serio, de no actuar con crueldad casi nunca. Hasta me gusta este don de hacerme desaparecer cuando quiero. Me gusta -aunque lo padezco- adivinar parpadeos. Y me gusta que no se note que me canso y que tengo más miedo del que parece. Me gusta ser un incordio caminante. Te diría que me gusta hasta esta sensación de susto que tengo hace unos días, porque el miedo no es idiota; el miedo es muy inteligente y yo lo puedo reconocer ni bien aparece. Y cuando aparece, hay que irse. Hay que correr, cuanto más rápido, mejor; cuanto antes, mejor. Porque la crueldad tiene olor y yo tengo el olfato desarrollado. Y siempre es mejor antes que después. No tengo ganas de comprobar que no estoy equivocada porque últimamente, maldita intuición pisciana, no me equivoco. Y no quiero estar presente cuando la crueldad pegue su zarpazo. Porque ya estoy demasiado golpeada, demasiado lastimada, demasiado caída y vuelta a levantar. Y hace tan poco que me levanté de nuevo que no me puedo dar este lujo. No me lo puedo permitir. Mucho menos cuando estoy calculando fuerza y velocidad. Cuando estoy viendo el impacto. Llamémosle B.
Lo lamento. Ya no estoy hecha para esto. Prefiero las cosas boludas que ni suman ni restan; que pasan sin dejar rastro. Prefiero eso que le resulta tan extraño a todo el mundo y a mí me parece tan normal: la palabra corta, la mirada que dice lo que puedo entender, el silencio.
No ando buscando mucho, en este momento. Reirme, pasarla bien. Sin alarmas, sin sorpresas. Sin que todo sea un doloroso parto de elefantes, sin que sea demasiado serio. Porque asi me gusta que empiecen las cosas. Porque así quiero que empiecen las cosas. No es tan difícil. No es tan complicado.
Te conté de esa película. Te conté que Tim Robbins prometía que aprendería a nadar. Y te dije que era una buena promesa.
Estoy aprendiendo, Migue. Por fin, estoy aprendiendo a nadar a velocidad antes de que me tapen las olas.
Y a entender que lo que no quiero, no va. Y que lo siento mucho. Pero así son las cosas. No hay forma de quedarse en lugares que no son para uno.
Cuando el tren se va, se fue. No lo podés correr, no lo vas a alcanzar.
Esta vez, por partida doble, el tren soy yo. Y tengo miedo pero ya no estoy ahí.
Hoy estarías orgulloso de mí. Estoy segura.
Don't leave me high, don't leave me dry, Migue.
Long nights allow me to feel...
I'm falling...I am falling
The lights go out
Let me feel
I'm falling
I am falling safely to the ground
Ah...
martes, 8 de abril de 2008
Ay, Heráclito
Si buscas la verdad, prepárate para lo inesperado, pues es difícil de encontrar y sorprendente cuando la encuentras.
lunes, 31 de marzo de 2008
Caro Michele/20
Hace unos días, vengo pensando, que es lo mismo cuando se te muere un hermano o un amigo. No hay forma de definir en qué te convertís cuando uno que camina al lado tuyo, que jugó a tus juegos, que bailó a tu ritmo, vamos, que vivió con vos, se muere.
Esa muerte nunca suma nada. Vos no sabés, porque todos tus amigos están vivos pero cuando se te muere un amigo, lo único que podés sentir es que tu propia muerte está cerca o que te estás muriendo un poquito. Una mierda, viste? Porque uno siempre piensa que no le va a tocar. Que esas cosas, las cosas trágicas les pasan a los demás. Hasta el día que te toca. Morirte o vivir. Morirte o resucitar. Vos sabés que para mí, hermanos y amigos, son más o menos la misma cosa. A lo mejor, porque mis amigos son casi mis hermanos, a lo mejor porque mis hermanas son mis mejores amigas. La cosa es que yo no recuerdo mucho de cuando estuve internada, pero me acuerdo de ellos. De mis amigos y de mis hermanas y de que faltaba poco para Navidad. Y que todos, los siete hermanos/amigos, estuvieron conmigo todos los días. Aún, esos días en que yo no los quería ver. Y lloraban a escondidas y se enojaban con todo el mundo y con nadie, porque esas cosas -un amigo en una cama, un amigo en terapia, un amigo medio vivo, medio muerto, un amigo que sufre- no le tendrían que pasar a uno, que es buena gente, que viene de una familia de laburantes, que tira para adelante. Esas cosas, esas tragedias de todos los días, les tendrían que pasar a otros. Porque no se las merece uno, ni se las merece el amigo/hermano que les puso el cuerpo. Pero no tenés con quién agarrártela. No tenés a quién echarle la culpa de lo que pasa. Porque pasa cuando no te lo esperas, como cuando te agarra una ola revoltosa en el mar, mientras te estás volviendo a la playa, y te deja patas para arriba y con el culo al aire.
Algunos zafan, a veces. Algunos se recuperan. Otros, no. Otros se van.
No sé. Pienso en esto porque hoy leí a un pibe que está enojado porque se murió un amigo, un conocido que quería mucho, a lo mejor y está indignado.
Y yo pensé que no es para menos. Porque habiendo tanta gente que se tendría morir, tanta gente de mierda en todo el conchudo mundo, parece que siempre se mueren los buenos, viste.
Como si fuera un castigo. ¿De quién? ¿A quién? ¿Por qué? ¿Para qué? Todas preguntas que nunca tienen respuesta. Y no hay consuelo. Y el consuelo no alcanza.
Porque no sabés en qué te convertís cuando se te muere un amigo o un hermano. Y aunque, en algún momento lo sepas, no te alcanza.
Eso nomás. Ya sabés.
You turn all over. It pains me. Please just leave it.
domingo, 23 de marzo de 2008
Miedo
El que diga que nunca tuvo miedo, miente.
Hoy tengo miedo. No sé a qué. No sé por qué. Sí, sé por qué. Tengo el miedo que tiene todo el mundo. Ese miedo anticipatorio, el que viene para decirte "vos sabés". Tener miedo, nunca es una buena señal.
Qué bueno sería que el miedo fuera como en las películas. Nunca tienen miedo antes. Nadie tiene miedo antes de que pase algo, salvo Donnie Darko. Todos los demás, se asustan después.
Pero ya sabemos que esto no es una película, y que en una película nunca tienen miedo antes,porque una vez que terminan de rodarla y de exhibirla, cada uno se vuelve a su casa, entero, sano y salvo.
Y en eso nunca se va a poder comparar esto con una película. Porque si algo sé de mi miedo es que justamente, cuando aparece, no sé si voy a volver a casa entera, sana y salva.
Qué garcha.
viernes, 21 de marzo de 2008
Así
Comes the morning
When I can feel
That there's nothing left to be concealed
Moving on a scene surreal
No, my heart will never
Will never be far from here
Sure as I am breathing
Sure as I'm sad
I'll keep this wisdom in my flesh
I leave here believing more than I had
And there's a reason I'll be
A reason I'll be back
As I walk
The Hemisphere
Got my wish
To up and disappear
I been wounded
I been healed
Now for landing I been
Landing I been cleared
Sure as I'm breathing
Sure as I'm sad
I'll keep this wisdom
In my flesh
I leave here believing
More than I had
This Love has got
No Ceiling
Tu cumpleaños
Feliz, feliz por muchos años, bicho raro, extraño humor.
Y gracias por todo.
Acá, parte de mi regalo: mi beatle favorito y la canción que más me gusta.
Feliz, feliz en tu día.


